SIN VIVIR Agua como elemento de vida. Agua para calmar la sed pero sin olvidar que en exceso o falta de control es susceptible de ahogamiento. Así es el ser humano. Contradictorio y libre para elegir. A veces también esclavo de sus inquietudes. En ocasiones sentimos de forma hiperrealista que nos ahogamos en un océano personal, aunque fuera, las aguas se encuentren calmas. Lo difícil, lo meritorio, es saber plasmar detrás de la cámara un sentimiento, una sensación, una situación transitoria. La tormenta interior. Nadar libre o en zozobra. Disfrutar de la sensación de flotar o no poder controlar la asfixia que provoca un tránsito intragable. Vivir o sin vivir. Formar parte del líquido o quedarte dentro la búrbuja. Sin vivir es una invitación al todo, a la reflexión, al antojo de seguir adelante. Es bueno salir a flote. Respira.